Argentina se encamina a incrementar significativamente la producción de petróleo y gas, que podría más que duplicarse antes del 2035.
La envergadura precisa de ese incremento dependerá de los precios internacionales, del entorno regulatorio y de las condiciones macroeconómicas.
Sin considerar las perturbaciones que en lo inmediato produce el conflicto bélico en Medio Oriente, con la asignación de fondos para el upstream y los proyectos de infraestructura previstos, las inversiones podrían superar los 15.000 millones de dólares año durante la próxima década, con un pico por encima de los 20.000 millones en el 2027.
La mayor producción tendrá como correlato un aumento de las exportaciones del sector y, por consiguiente, del superávit externo, que cómodamente podría ubicarse por encima de los 20.000 millones de dólares anuales al fin de este lustro.
También se fortalecerá la recaudación provincial y nacional. El pago de regalías superaría los 7.600 millones de dólares anuales en un escenario expansivo y, a pesar de las excepciones al pago de derechos de exportación, también crecerán los ingresos de las arcas centrales por este concepto.
La incertidumbre geopolítica mundial aumenta el riesgo propio de la actividad, que requiere estabilidad macroeconómica y regulatoria para desarrollarse plenamente y disputar un lugar en el mercado internacional, cada vez más competitivo e inestable.
En este contexto, los regímenes de estímulo a la producción resultan un incentivo clave para sostener un creciente ritmo de inversión.
Potencialidad de los hidrocarburos 2035. Accedé al informe a través de este link.
https://www.ceph.com.ar/pdf/potencialidad-ceph-2025v3.pdf