El activo desarrollo del sector, con epicentro coyuntural en Vaca Muerta, se transformó en un anzuelo para que personal capacitado que vive en el exterior considere la posibilidad de retornar al país, según revela el flamante análisis.
El trabajo se realizó sobre una muestra de 183 profesionales argentinos que emigraron en su mayoría hace más de diez años y en
búsqueda de consolidar su desarrollo y no como escape a los conflictos económicos y sociales recurrentes del país.
El 55% de los consultados trabaja en el segmento de exploración, perforación y producción de petróleo y gas. Seis de cada diez están
radicados en Norteamérica y Europa, con Estados Unidos como el principal destino individual con el 26% de los casos.
“Esto es producto de la madurez de la industria, que ahora puede ofrecer opciones seguras”, sentenció Daniel Numan en la presentación del trabajo.
Aún el 68% de los emigrados que están en una posición de liderazgo aceptarían volver, sobre la base de las condiciones más señaladas por los encuestados: una remuneración fijada en moneda dura, en primer lugar, secundada por la facilidad para la relocalización
familiar.
"El crecimiento de la actividad energética está aumentando la demanda de profesionales con experiencia específica y capacidad para liderar operaciones complejas”, sostienen los autores de la consulta
Según explican los responsables del informe, la disposición a volver al país de origen de quienes tienen una posición exitosa consolidada afuera está respaldada por el afán de involucrarse en un proyecto con perspectivas de futuro.
El desafío particular es un anzuelo, así como la posibilidad de tener una posición de responsabilidad: el 85% volvería si puede ocupar un
cargo de jerarquía.
El estudio fue realizado entre profesionales con una trayectoria significativa en la industria: el 55% tiene más de 20 años de experiencia,
en tanto que 56% vive en el exterior desde hace más de una década.
Más del 70% hace un seguimiento de las noticias referidas al sector energético.
Las proyecciones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) marcan que el sector energético tendrá una fuerte expansión
hacia 2030 que requerirá un pico de entre 30.000 y 43.000 trabajadores directos adicionales para tareas de perforación, fractura y
operaciones. Esto representa cerca de un 60% más de empleo que el nivel actual.