Pero la situación se revirtió, en parte gracias al aumento de la producción local, que habilitó la sustitución de importaciones.
En el 2022 el sector presentaba un déficit externo de USD 4.300 millones mientras. Pero en el 2025 los registros oficiales computaron un superávit de USD 7.815 millones.
La mayor producción, estimulada por las inversiones, permitiría fortalecer el saldo comercial positivo, cuya envergadura depende del escenario que, en cualquier caso, será de crecimiento.
En un marco de desarrollo moderado, hacia mediados de la próxima década, las exportaciones de hidrocarburos podrían superar los USD 22.000 millones y el superávit sectorial estaría en el orden de los USD 18.500 millones anuales.
Pero en un escenario expansivo esos valores crecerían sustantivamente. El saldo comercial positivo podría trepar a 37.670 millones de dólares, en virtud de exportaciones que superarán los USD 41.000 millones.
Este nivel de exportaciones sería equivalente a más que duplicar las ventas externas del complejo sojero, triplicar las del cerealero y cuadruplicar las del sector automotriz.
Nota: el costo estimado para las proyecciones es de USD 62 para el petróleo y de USD 9,3 para TTF gas (mercado europeo).